sábado, 12 de enero de 2013

La gran mentira


     La gran mentira de la crisis financiera es que ha sido producida  por  algo que ni tan siquiera existe en el mundo real, la entelequia de las entelequias, el engaño de los engaños,  la quintaesencia de las abstracciones, el elemento de cambio que no equivale realmente a nada más que a sí mismo y que ,sin embargo, se ha convertido actualmente en el único capaz de valorar a todos los demás ,el dinero. Este es hoy más que nunca, una cuestión de fe, de confianza o sobre tod , de credulidad.

     Fe en que un billete de 50€ tiene un valor en bienes reales de 50€ y no es sólo un trozo de papel de colores emitido por un banco central; confianza en que seguirá siendo válido a largo plazo para conseguir más o menos  unos Kilos de carne y verduras, credulidad en que las cifras que vemos en la cuenta corriente, al consultar nuestro saldo, son de verdad aquello que dicen ser y no sólo un importe simbólico o virtual sin conexión alguna con la realidad. Aunque suene irreal o infantil, esta confianza es el armazón sobre el que se sustenta el sistema financiero mundial y el conjunto del sistema capitalista, cada vez más volcado en el intercambio especulativo de abstracciones que en la economía real.

     El sistema actual ha rizado el rizo y  ni tan siquiera se fundamenta en los papelitos de colores con “garantía” virtual del banco emisor, ya que no existe respaldo real en ningún patrón , sea oro, plata o mierda (que todo llegará ,recordemos la garantía de los pagarés de 50.000€ de Nueva Rumasa- Ruiz Mateos en ¡coñac!),si no que el mismo dinero se cuenta varias veces en los balances de los bancos, dando lugar a la paradójica situación de que la mayoría del dinero ”existente” consiste tan solo en apuntes contables del sistema bancario ,sin ningún respaldo real , aunque fuere en  masa monetaria emitida por algún estado.

     Así pues la democracia parlamentaria capitalista ,tan alabada como “el mejor de los sistemas posibles”, garante de la libertad, la felicidad y los derechos humanos, se ha convertido en una farsa total, ya que el verdadero poder que condiciona la vida de las gentes, el económico, está en manos de entes privados especulativos y no en gobiernos democráticamente elegidos.

     Todo el valor del dinero es mentira, pero sus amos y señores tienen la confianza  de la gente y esta es su única riqueza real. No les podemos robar los euros o los dólares, nos  meterían en la cárcel, robémosles pues la confianza de la gente, poco a poco, tranquilamente. Todos usamos su dinero, usando el nuestro le quitaremos una cuota de poder que cada vez será más grande. Tengamos fe en que 50 € y 50 Moniatos tienen el mismo valor hoy día y en que éstos tendrán mucho más valor que aquellos en el futuro.

     Las iniciativas de nuevas monedas basadas en algún parámetro real (aunque la mayoría de ellas siga insistiendo en valorar principalmente dimensiones metafísicas como el tiempo o el espacio) son experiencias de escala local o comarcal, pero todas y cada  una de ellas son el comienzo de un sistema financiero, tan válido como cualquier otro, y en todo caso más real y democrático que el actualmente vigente. Si miramos atrás, algunos antecedentes exitosos de las monedas alternativas no hay que buscarlos en los mundos marginales. Hace bastantes años que la compañía multinacional Disney lo implantó en sus parques de atracciones creando los Disneydólares, que solamente ofrecían acceso a las fantasías y tonterías más absolutas a cambio de billetes de curso legal. Pues esto es igual, pero para adultos  y asuntos  serios y necesarios, y no para Blancanieves y Mickey Mouse.

Nono.
en Salobreña a 6 de enero del 2013 

4 comentarios:

  1. Una gran mentira basada en la confianza,... pero una confianza basada en la generalización de un hábito sistematicamente sostenido.

    El verdadero poder del dinero estriba en su poder para tener aceptación colectiva en un grupo específico.

    En el ejemplo Disney que citabas,... Uno de los 14,5 millones de visitantes que acuden anualmente a Eurodisney Paris no tendrá ninguna reticencia en adquirir y usar la "moneda local" necesaria para acceder a todos los servicios y productos de los diferentes establecimientos, de hecho no tampoco tendrá ningún margen de libertad para cualquier otra alternativa que se les ocurra.

    Lo mismo ocurre con los empleados, meras prolongaciones de la dirección central, unico agente decisor del sistema económico "Disney".

    Es el caso de una "aceptación colectiva" impuesta por el poder de unos pocos, aparentemente estable y eficaz en determinadas condiciones. Pero en un sistema en el que la mercancía vaya mas allá del ocio y maneje el medio de vida y las necesidades básicas de las personas incurrirá necesariamente en las sempiternas desventajas históricas de siempre: enfocado a maximizar beneficio propio por encima de intereses de otros se embarrancará en crisis periódicas y generará un proceso de desigualdad lento y cauto al principio, turbulento y ciego después,....

    Alfredo

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  2. Sigo,...

    Asi que la cuestión es:
    Como levantar una "acepatción colectiva" para una moneda complementaria sin la asimetría de poder? El medio histórico habitual del Estado( autolegitimado por la deslegitimizada democracia) y del poder corporativo (precisamente sospechoso de deslegitimizar la democracia)

    ¿Como logro que mi vecino de enfrente utilice moniatos? ( si estuviera en el ámbito geográfico espectivo: por cierto ¿Cual es?)

    Las repuestas que hasta ahora se ofrecen son:

    a)la Comunidad, y el potencial de sus recursos latentes en un mundo globalmente deshumanizado, globalmente desacralizado y alienado.

    b)la Conciencia de los ciudadanos-consumidores-productors mas despiertos en el desafío de generar una masa crítica a pesar del desierto sociocultural y alentados por las nuevas perspectivas de las nuevas tecnologías para aunar esfuerzos,...

    c) la misma fuerza de la necesidad ante el escenario venidero de un mundo en crisis múltiple de energía, alimentos y recursos agravada por un cambio climático amenazadoramente progresivo.

    ...alguien observa mas?

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  3. la aceptación colectiva de la moneda, viene justamente por la libertad de pertenencia o no a la comunidad, y esa libertad es la que libera el flujo de intercambios entre los miembros que van integrando o saliendo de la comunidad

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